DEVOCIONALES MISIONEROS
Texto: Hechos 4:32
“Y la multitud de los que habían creído era de un corazón y un alma”...
REFLEXIÓN:
La iglesia primitiva no creció solo por sus discursos poderosos, sino porque la comunión, la unidad y la generosidad caracterizaban el corazón de sus miembros. La forma en que vivían y compartían todo causaba admiración y atraía a otros.
La misión también es relacional: una iglesia dividida pierde impacto. La unidad y el amor práctico entre los creyentes abren puertas que ninguna estrategia puede lograr.
Esa unidad y ese amor genuino eran una evidencia maravillosa de la obra del Espíritu Santo entre ellos.
Este versículo destaca la notable unidad que existía en la iglesia primitiva; más allá de las apariencias externas, estaba basada en el amor y en el propósito común en Cristo.
Cuando la iglesia camina en unidad, el mundo puede ver a Jesús en medio de ella (Jn 17:21-23).
APLICACIÓN:
La unidad de la iglesia es un testimonio al mundo de la obra de Cristo en nuestras vidas. Debemos esforzarnos por mantener la unidad del Espíritu (Ef 4:3), donde cada miembro cuide al otro y trabaje en armonía.
¿Qué pasos podemos tomar para colaborar en esa unidad en nuestra iglesia local?
La misión comienza dentro del cuerpo de Cristo.
MOTIVOS DE ORACIÓN:
-
Por una iglesia solidaria y comprometida con el testimonio de Jesús en su entorno.
-
Para que nuestra manera de vivir como comunidad de fe atraiga a otros al evangelio.
-
Por corazones transformados, que dejemos obrar al Espíritu Santo en nuestro interior, quitando el egoísmo y sembrando un amor sincero por los hermanos y por los perdidos.
-
Por nuevos discípulos que se sumen a la misión, que muchos, al vernos, deseen conocer a Jesús.
¡El Señor te bendiga!
.png)
Comentarios
Publicar un comentario