DEVOCIONALES MISIONEROS


TEXTO: Hechos 8:35

“Entonces Felipe, abriendo su boca, y comenzando desde esta Escritura, le anunció el evangelio de Jesús.”

REFLEXIÓN:
Felipe parte de la inquietud del eunuco —quien estaba leyendo Isaías 53— y, desde allí, le explica el evangelio.
Aquí se narra uno de los momentos más significativos en la expansión del evangelio fuera de los límites de Jerusalén, cuando Felipe es guiado por el Espíritu Santo para encontrarse con un eunuco etíope que viajaba de regreso a su país. Este pasaje no solo destaca el impacto del evangelio en una persona fuera de la nación de Israel, sino que también nos revela cómo Dios obra a través de la obediencia y la disposición de sus siervos para llevar el mensaje de Cristo a los rincones más alejados.
Felipe deja una ciudad donde había un avivamiento (Samaria) para seguir a pie por el desierto, sin saber a quién encontraría. Su disposición y obediencia lo llevaron a compartir el evangelio con un funcionario etíope que, más tarde, llevaría el mensaje a África.
Este encuentro muestra cómo la fe en Cristo puede romper barreras geográficas, étnicas y sociales, llevando esperanza y salvación a todos.
La obra misionera muchas veces comienza con pequeñas obediencias, en momentos inesperados.
Dios sigue guiando, a través de su Espíritu Santo, a quienes están dispuestos.

APLICACIÓN:
En nuestra vida diaria, Dios puede guiarnos en direcciones que no entendemos a primera vista, pero es vital que confiemos en su sabiduría y obedezcamos su llamado.
Nuestra disposición a seguir su guía, incluso cuando las instrucciones parecen ilógicas o difíciles, es fundamental para ser parte de su plan.
No subestimes una conversación, un encuentro, una oportunidad de servir: puede ser el comienzo de algo eterno.
¿Estás dispuesto a obedecer a Dios, incluso cuando sus instrucciones te lleven a lugares inesperados?
¿Cómo podés ayudar a otros a entender las Escrituras y encontrar la salvación en Cristo?
Felipe no impuso un discurso, sino que partió de la inquietud que el otro tenía. Supo escuchar y conectar la Palabra con esa necesidad.

MOTIVOS DE ORACIÓN:

  • Ora por tener oídos atentos y un corazón dispuesto a ir donde Dios te llame, aunque parezca un “desierto”.

  • Ora para que el Señor nos dé ojos abiertos a las oportunidades de compartir el evangelio.

  • Ora por valentía y claridad para anunciar a Jesús.

  • Ora para que el Espíritu Santo prepare los corazones de quienes escuchan.

  • Ora para que nuestra iglesia sea una comunidad activa en compartir el evangelio.

¡El Señor te bendiga!

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